sábado, 31 de enero de 2015

Festival de las Flores y Paseo a Hampi


Los dos últimos fines de semana estuvimos activos. Hace dos fuimos al festival de las flores (Flower Show), y el pasado que hubo puente nos aventuramos a Hampi, las ruinas de una ciudad que tuvo su esplendor en los 1500s.

Para que puedan ver las fotos de Hampi, creo que tenemos que ser amigos de Google+ (Google Plus), que están en una historia de google plus:  Viaje a Hampi.

Para los que no las pueden ver, avísennos y les ayudamos a sacar cuenta de Google+ y enlazarnos. Para los que si pueden accesar la historia, avísenme que tal funcionó y si no está demasiado lenta.


Festival de las Flores


Fotos: Festival de Flores

Volvimos a ir al jardín botánico en día de festival de las flores. Sucede dos veces al año. Pero esta vez sí nos levantamos y llegamos temprano que ya sabíamos que habría romería mas tardecito.

Qué diferencia hizo el llegar temprano y el llevar aquí 5 meses.

Ahora sí que disfrutamos el paseo. Las flores y estructuras estaban a todo dar.

Leyendo el periódico dicen que el festival dura 10 días, recibe cientos de miles de visitantes, y que a los 5 días reemplazan todas las flores de las estructuras con flores frescas.


viernes, 23 de enero de 2015

De Paseo a Hampi



Mañana salimos de paseo de fin de semana largo a Hampi, Karnataka, India.

http://wikitravel.org/en/Hampi

A ver como nos va con este de que es puente para toda la indiada (Día de la República el lunes). Son 7 horitas de camino.

De ida a ver si pasamos al Chitraduga Fort

http://en.wikipedia.org/wiki/Chitradurga_Fort

Saludos.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Fotos de Mysore y Navidad India

Fotos y videos de nuestro paseo a Mysore:

https://plus.google.com/photos/106170300094648383275/albums/6096090989461390753?authkey=CO-KvNvh9ba2CQ

https://plus.google.com/photos/106170300094648383275/albums/6097186297904655169?authkey=CP3-xMvclM2d2AE

Para la Nochebuena tuvimos cita a ciegas con amigos latinos de conocida de conocida de Daniela. Nos la pasamos bien. No conociamos a ni uno. Habíá más niños, pero nuestras hijas son medio ariscas. Hubo pavo, vinos, tequila, música y risas.

Nuestro pobre ejecutivo del carro Shiva le tocó esperarnos y se echó su buen sueñito en el carro. Tan profundamente dormido estaba que abrí la puerta para sacar los sueters a eso de las 11, y el prácticamente ni en cuenta a pesar de que se encendió la luz. Lo que es tener la conciencia tranquila. =)  Eso sí este fin de semana se fue a su pueblo a ver a la familia. Después de regresar de la oficina le pidió al chofer del ejecutivo del carro (osease a mi) que le diera un aventón y lo acercara a la avenida más cercana (chofer del chofer). A pesar de que Daniela se opone a que yo maneje, ya había practicado la ruta una vez, así que lo llevé. Esto de manejar del lado izquierdo, con volante del lado derecho y pitidos de todos lados no es fácil, pero lo conseguí sin haber puesto los limpiadores ni una sola vez (comparada con las 3 veces que los puse en la salida de práctica).

Aquí el 25 vino Santa Claus. Claro que cuando llegamos a la casa después de la cena Camila y Cecilia preguntaban que si por qué no había venido Santa aún. Hubo que dar explicaciones a nombre de Santa. Para la mañana del 25, Camila entra a nuestro cuarto bien tranquilita y nos comienza a platicar que si había venido Santa y que le había traido una bicicleta y una cachucha. Nos contó los detalles de su bicicleta. Quién sabe cuanto tiempo estuvo viendo su bici y los demás regalos antes de haber ido con nosotros al cuarto. Cecilia se despertó una o dos horas más tarde. Ella contenta con su caramelo; lo que no supo es que Santa estuvo pregunte y pregunte y mandó a el reno Shiva por toda la ciudad a conseguir el bendito caramelo. También le trajeron una caja registradora de madera que estaba la Sra Santa en ascuas de si iba a llegar a tiempo que la pidieron a los duendes de internet, y la fecha estimada de llegada era el 31 de diciembre. Llegó el 22 o 23 de diciembre.

Eso de la logística para que Santa traiga bicicletas no es sencilla. Ya entiende uno mejor lo que es estar de de este lado.

Esperemos que hayan pasado una feliz navidad, que sigan disfrutando estas fechas y les enviamos un abrazo!

domingo, 21 de diciembre de 2014

Gallos y Gallinas, y el Mercado

El fin de semana se acabó. Última entrega de la serie Mysore 1.

Noche de sábado, ya cansados del día, pedimos a la habitación una sopa, un arroz frito y dos cervezas. Ya debería saberlo mejor, pero que me llegan con dos casi caguamas de 600ml. Aquí tiene uno que especificar si chica o grande la cerveza para evitar confusiones. Pero con gusto me cambiaron una de las cervezas por un plato de fruta y una limonada.

El domingo empacamos las chivas y nos disponemos a ir a un lago/parque local (Karanji Lake). En el anuncio hay precio para locales y para extranjeros, pero los dos son iguales. Igual hay un cargo extra (mínimo) por cámara fotográfica. La entrada es un pasillo con unas palmeras de 10-15 metros de alto a los lados, bien cuidadas. El tronco de la palmera tiene pintado tres franjas (creo que rojo, blanco y rojo). Me quedé con la duda del para qué son, pensaría que para evitar insectos.

Camila y Cecilia encantadas con los juegos infantiles. No había casi gente. Seguimos y llegamos a un aviario. Es un enrejado con un pasillo interno con árboles, plantas, y las aves alrededor. Eran aves en su mayoría no voladoras (¿alguien sabe el termino técnico?), como gallos,pavorrealeas (ay que desesperante es escribir estas páginas desde una tableta - así que sigan disculpando el formato, ortografía y demás- al menos ya dio para varios días de escritos), gallinas de Guinea, gallinas ecuatoriales, y otras más  que ya no quiero inventar nombres. Había un pequeño estanque con unos cisnes negros con su cría que estaban bien territoriales. Bonito el lugar.

Seguimos caminando y hay un letrero de cuidado con las víboras. Más adelante uno de cuidado con los cocodrilos. Ah bueno. Quizás esa fue mas motivación para encaramarnos a una plataforma de como 20 metros de altura para observación de aves. Estando arriba con las niñas esta interesante el instinto de conservación de uno como papá. Yo generalmente no tengo problema con las alturas, pero estaba como papá  sobre protector con el no te acerques mucho, no te subas, etc. Vimos unos pájaros Kinfisher, que son los de la cerveza local (pájaros medianillos con plumaje verde). No vimos cocodrilos. Estrellara para Dani que no tuvo problema con la subida.

De ahí nos fuimos a la iglesia de Santa Filomena. Bonita la iglesia. Según esto es parecida a la de Colonia en Alemania. A la usanza local, nos quitamos el calzado antes de entrar, al ver que muchos lo estaban haciendo. Pero ya luego vimos que de los devotos locales yo creo que la mitad estaban con zapatos y la otra mitad descalzos. El crucifijo grande de madera lo tienen en una pared lateral, y hay un vitral al fondo hasta arriba con imagen de la crucifixión también. En el mero centro de la iglesia hay una escalera a la cripta. Ahí bajamos y hay dos túneles laterales que lo llevan a uno afuera de la iglesia. No recuerdo haber visto algo así. Abajo también tienen una vitrina con una estatua de Sta Filomena, yo creería.

De ahí nos pasamos al mercado. Correcto, el mercado. Dejamos a Camila y Cecilia e. El carro y Dani y yo nos aventuramos. Buena experiencia. Ahora entiendo otra interpretación de la frase de India con sus colores y aromas. Muchísimos changarros de flores, y otros cuantos de polvos de colores. Las frutas y verduras bien ordena ditas. Muy recomendable la experiencia.

Y ya luego pasamos a comer y a regresar a Bangalore, con una escala en la carretera hacia unas luces que parecían navideñas (trail of the lights), pero que eran de una mes quita y sus alrededores. Se veía bonito.

Y colorín colorado, el paseo se ha terminado.





sábado, 20 de diciembre de 2014

Palacio de Mysore, jineteando elefantes y el ataque de los monos





El segundo día en Mysore transcurrió sin atizamientos a los padres de esta familia. Nada más una queja del policía de la entrada del Palacio de Mysore porque nos metimos por la salida, que había demasiada muchedumbre por la entrada y no sabíamos si la súpercarreola iba a pasar.

El palacio de Mysore fue la primera escala. Yo entro como indio en boleto de 40 rupias (12 pesos) y Dani como extranjera de a 5 veces más. Estoy practicando eso de hacerme pasar por indio que hay hoteles y lugares donde al turista extranjero le clavan el colmillo. Al menos en el palacio de aquí y el de Bangalore, con el boleto de extranjero le incluyen a uno la audio guía, que realmente vale la pena. La audio guía se paga ya entrando al palacio en sí  ((después de pasar la zona de delcalzamiento - sip, hay que entrar sin zapatos al palacio; al menos nos dieron chance de pasar la carreola.

Dani, Camila y yo con nuestras audio guías y pues ya saben que pasó. Cecilia dice que ella también quiere. A fin de cuentas a ella le pusimos música en el teléfono y ya eso la mantuvo a raya. El palacio muy bonito. Unas puertas con labrados de Marfil muy bonitas, cúpulas con vitrales, murales y pinturas, oleadas de indios que había que esperar a que pasaran, grupos de niñas de escuela que pasaban y le agarraban los cachetes a Camila y su padre tiene que salir a defenderla y agarrarle los cachetes a las niñas, cañones en la terraza, una sala del palacio que es como terraza techada muy a todo dar, columnas, cargar a nuestra Maharajá en la carreola subiendo y bajando escaleras, puertas de plata, candelabros, cabezas de elefante, cajitas de madera de sándalo.

Nosotros al principio bien cucos con nuestros calcetines, pero a medio camino decidimos vivir la experiencia como debería ser, y ya nos descalzamos totalmente. Sorprendentemente al final del recorrido no estaban negras nuestras suelas. 

De ahí pasamos a los jardines y aprovechamos para dar un paseo en elefante. Nos sacaron bastantes rupias, pero valió la pena. Dani sentía que se caía del ensille/plataforma en que íbamos. Nada mas éramos los cuatro. El jinete para ganarse su propina nos puso a que tomáramos su lugar y nos saltáramos del asiento al cuello del elefante. Ahora si que fue una aventura extrema. Dani al principio como que no quería, pero pues como en las fuentes, pensó que ya estaba ahí, así que se animo y también se puso de jinete. Eso sí, el jinete volteaba a cada rato a verificar que el supervisor no viera lo que estaba haciendo. Viva India! La elefanta se llamaba Ruby y tenía a según uno 35 años y otro 65 (a según mi memori y ortografía que me fallan).

Para el paseo uno de los chavos de los elefantes fue nuestro ejecutivo de fotografía y nos siguió en el recorrido con nuestra cámara. A ver que tal salen las fotos y video. El recorrido fue bastante corto, pero divertido.

Saliendo del palacio nos lanzamos a almorzar al hotel Lalitha Palace, un antiguo palacio. Estuvo rico y paseamos por el hotel/palacio. Nos subimos a un elevador antiguo de esos de puertas de reja con asiento, y dimos el rol. Si volvemos a venir a Mysore quizás nos hospedemos ahí la siguiente vez. 

De Ahí nos fuimos a Chamundi Hills, templo en lo alto del cerro al que no entramos, y bajamos el cerro por unas escalinatas en las que hubo que esquivar una docena de changos que ya se me hacia que nos iban a dar baje a nuestros lentes de sol, y uno que otro niño que bajaba corriendo (y claro, hubo un niño que azotó). Afortunadamente ese caminito no estaba muy concurrido. Hubo un monje o limosnero o ambos bastante peculiar con el que me tomé una foto medio de lejecitos (hasta eso que no traía tufo), t un carnal con su escobera de mano barriendo las escaleras y pidiendo para el pipirin (señal universal). Me agarraron de súper buenas que les di sus rupias. Es un caminito con 1000 escalones. Bajando los primeros 300 llegamos con el dios toro Nandi (creo), y ya luego proseguimos a la base del cerro habiendo rescatado a una muchacha que ya iba desfalleciendo en la subida al cerro con sus amigas. Estaba en ayuno y pues al escalón 253 se le acabó la gasolina; ya se bajó con nosotros mientras sus amigas subieron. Agradable la muchacha. Es de Bangalore y se fue a estudiar la universidad a Mysore.

Luego quisimos ir al palacio al quesque show de luces, pero nada mas es los domingos, así que Nicanor. Cambiamos eso por buscar un elefante de 20-30 kilos para decorar la casa. Nada mas que se nos hace que nos están viendo la cara de turistas, y no hemos comprado nada.

De vuelta al hotel y a escribir las memorias. Van a estar buenas las fotos (esperemos no se nos vele el rollo).

Mañana a ver a donde vamos. Decidimos vetar el zoológico, el cual dicen que parece de 1er mundo. El paseo en elefante ya fue la dosis de animales en cautiverio de este mes.